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CRONICA BY YAIZA

Estas mini vacaciones en Cauterets empezaron mucho antes de que cogiéramos el coche el viernes por la tarde para marcharnos a “La France”. Todos los que nos íbamos a quedar los 9 días llevábamos tiempo haciendo planes, preocupados por la nieve que podía haber y con altas expectativas de pasárnoslo estupendamente. Así que cuando por fin llegó la hora de coger el coche rumbo a Cauterets nuestras caras lo decían todo, parecíamos niños el día de reyes.

El sábado nos hizo buen día, así que aprovechamos a tope en el park, ya que algunos llevábamos muchas semanas sin pisar nieve. Por la tarde siesta y cervecita en el Royalty para ir calentando, ya que por la noche Alix (local de Cauterets) iba a tocar con su banda, lo que significaba fiesta asegurada. Y así fue. El concierto fue de los más inesperado, con muchos instrumentos y melodías de lo más originales. El plan del domingo fue el mismo, salvo que por la tarde cambiamos la siesta por un bañito en la piscina y una partida de futbolín o billar.

El domingo por la noche se nos fue Ibai a La Mongie con Sandra para probar los nuevos cajones y el wallride del park, pero prometió volver el martes por la tarde, ya que estábamos haciendo planes.

Durante la semana tuvimos sol todos los días y mucho calor desde primera hora de la mañana. Las 2 primeras bajadas bien, la nieve fresquita y sin pisar, pero no duraba mucho.



Para las 10 hubo días que ya estábamos en manga corta. Eso nos vino bastante bien, porque en cuanto Christophe abría el park, nosotros montábamos el campamento base listos para una dura jornada pateándolo. La nieve sopa nos engorilaba a darle al spine entero (ya que los culetones dolían menos), pero había que planchar las rotaciones o nos íbamos directos al suelo.
Por las tardes los planes fueron múltiples, siempre había algo que hacer. El lunes lo dedicamos a ver una peli en casita (40 días y 40 noches) con un cancarro de palomitas. El martes nos pusimos a encerar algunas tablas con la ayuda de Giovanni e intercambiamos musicota para subirla al park y por la noche nos subimos a La granja de Hortensia...


Giovanni nos había hablado de ese restaurante, que estaba perdido en las montañas. Según él, había que subir media hora andando por el monte para llegar. A todos nos pareció buena idea, porque la comida era abundante y muy rica y además la noche despejada con luna llena. Lo que Giovanni no nos había contado era que la media hora subiendo era a la carrera, ya que llegábamos tarde a la cena. Por suerte Giovanni se paraba de vez en cuand
o para enseñarnos alguna constelación, contarnos alguna anécdota sobre las montañas de enfrente o explicarnos lo que estaban haciendo las máquinas pisa nieves en la estación (que desde nuestra posición se veían perfectamente). Esos momentos los aprovechábamos el resto para descansar y le hacíamos preguntas con tal de que aquellos descansos duraran un par de minutos más. La cena resultó tan buena como nos había prometido y la bajada de lo más divertida.

El miércoles por la tarde lo dedicamos a pasear por Lourdes, ver la tienda de Benja y visitar la gruta. Por la noche nos quedamos en casita viendo un par de capítulos de Dexter, pero estábamos tan cansados que alguno se quedó dormido acurrucado en el sofá como un niño, solo le faltaba el dedo en la boca...

El jueves y el viernes los aprovechamos para grabar videos en el park. Los grabamos de todas las formas posibles: por delante, por detrás, desde arriba, desde abajo, de perfil... Intentamos hacerlo lo mejor posible, ya que por la tarde habría sesión de video y todos estarían pendientes de nosotros. Los primeros videos fueron saltos sencillitos: algún fifty-fifty en las cajas, noses, tailes, saltos en el kicker y alguno en el spine.
Pero a medida que pasaba el tiempo, Ibai y Giovanni (que tenía ambos días libres) se iban animando el uno al otro y empezaban a saltarse el spine entero (14m, nada más y nada menos). J fue el siguiente en lanzarse y verle intentándolo una y otra vez animó al resto. Por lo que la final del día, estábamos todos cogiendo carrerilla como locos para no caer en la tetilla. Por ahí están los videos. Algunos nos conformamos con pasarlo justo-justo, otros con algún grab nuevo, pero hubo algún ambicioso (véase Ibai) que no paró hasta planchar los bs5 e intentar ya los 7s.

El jueves fue día de fiesta, aunque la mitad del equipo se quedó durmiendo en el apartamento porque estaban reventados. En la calle no había nadie y en el Royalty tampoco, así que la fiesta parecía reducirse a una caña. Pero ya sabéis, una cosa siempre lleva a la otra y lo que parecía que iba a ser una noche tranquilita se convirtió en una noche entretenida que acabó en el casino jugando al póquer, lástima que en el último momento Giovanni y Argu perdieran lo que habían apostado.

El viernes fue día de resaca, así que no aparecimos en el park hasta las 11 de la mañana, pero no nos habíamos perdido mucho. La nieve seguía igual de mala que siempre y la gente seguía haciendo lo que le deba la gana por el park: unos no respetaban los turnos, otros se paraban en medio de las recepciones de los saltos y no fueron pocos los que intentaban aprender a hacer “cuña” en el park... Desesperación total.
Por suerte, el viernes por la noche abrían en el park de Luz con musiquita y luces, así que aprovechamos la mañana para descansar.


A las 5 nos juntamos todos en el pueblo con los coches para ir a Luz. Para cuando llegamos ya era casi de noche, así que bajamos una pista y nos fuimos directos al park. Había mucho ambiente por allí y lo que más nos gustó fue, sin duda, la percha que nos subía hasta arriba. Estuvimos allí hasta que nos echaron. Cada uno estuvo un poco a su rollo, en los módulos que más le gustaban, pero siempre coincidíamos en la cola del arrastre... Ya a las 22.30 pusimos rumbo a casita y como ni J ni yo conocíamos en puerto, montamos una cola curiosa por detrás. Total, que no llegamos a Cauterets hasta las 23.30, pero al menos llegamos sanos y salvos.

El sábado nos volvimos a juntar todos, ya que vinieron Ibai handi, Taz, Lara y Vane. Fue un día de lo más caluroso y la mayoría de nosotros acabamos en manga corta, con las correspondientes rozaduras en los brazos (que todavía si
guen) de las sapadas que nos habíamos dado. En el park muy buen ambiente.

Nos juntamos con Paula e Iker y sobró motivación. Se notaba que llevábamos una semana en la nieve, porque los saltos parecía que por fin nos salían y como habíamos hecho pierna tanto subir y bajar, no paramos ni un instante.
Por la noche tocaba fiesta, pero esta vez fiesta de verdad. Nos juntamos unos 12 en el Royalty y enseguida empezaron a caer cervezas, aunque también hubo alguna que otra coca-cola y cacolat. Poco a poco la gente se fue yendo para casa, porque el cansancio de toda la semana se dejaba notar, así que para cuando llegó la hora de ir a bailar al casino quedábamos menos de la mitad. Pero bueno, ello no nos impidió echarnos unas risas observando las técnicas de ligoteo de los franceses y las de seducción de las francesas, todo un show!!



El domingo, después de tanto ajetreo durante la semana, no hicimos mucho. Por primera vez la nieve se mantenía durita, así que nos dedicamos a andar por las pistas y cuando se llenó de gente todos para el park. Allí nos juntamos Benja y algunos amigos suyos, pero para la 1 la mayoría nos bajamos, porque el día no pintaba muy bien. Ya abajo, tocaba el momento más duro de la semana, la despedida. Y es que soy de las que no le gusta nada despedirse y menos si eso significa no volver a pisar la nieve hasta Semana Santa, pero bueno, que todavía tenemos muchos planes para esa semanita!!

Yaiza



1 comentarios:

Anónimo dijo...

menuda chapa que les he metido, tenías que haberla acortado, que si me dejas me enrollo y me enrollo...